Renunciar a una herencia Murcia: es posible, pero siempre con condiciones.

Renunciar a una herencia Murcia

Renunciar a una herencia Murcia-Salvador Pino¿En qué consiste la renuncia a los bienes hereditarios? ¿Es posible? ¿Son lo mismo renuncia y repudiación? ¿Tengo que acudir a un Juez o basta con que no reciba los bienes? ¿Puedo echarme para atrás si compruebo que ha sido un error? ¿Es lo mismo renunciar a una herencia sin testamento que con él? Estimado lector, no se preocupe. Trataré, desde mi experiencia como abogado de herencias, de resolver estas y otras dudas para que usted tenga claro en qué consiste renunciar a una herencia en Murcia.

Un primer acercamiento.

Cuando se trata de esta concreta parte del Derecho sucesorio suelen surgir muchas dudas, no sólo las formuladas antes a modo de ejemplos, sino otras muchas. La renuncia o repudiación es, desde luego, una institución jurídica realmente poco conocida, pero no nos llevemos a engaño. Que sea poco conocida no significa que no sea habitual.

De hecho, lo más curioso reside precisamente en ello. Como profesional con larga experiencia en la materia todavía me sorprende encontrarme con un supuesto jurídico que, en la práctica, trato con habitualidad y, sin embargo, sea tan desconocido para el público en general, e incluso sorprendente, puesto que en principio parece “raro” que alguien pueda renunciar a lo que le ha sido dejado en herencia.

Resulta imposible explicar todos y cada uno de los supuestos de renuncia que existen y no bastaría con un artículo como el presente para explicar todas las connotaciones que tal actuación supone, pero sí expondré los que para mí son los elementos más importantes a tener en cuenta, así como la necesidad de acudir a un abogado experimentado que le guíe en un procedimiento como este.

Renunciar a una herencia Murcia: requisitos principales y elementos a tener en cuenta.

Renunciar a una herencia Murcia

Si me pidieran expresar lo más sintéticamente posible las características de la renuncia, tres ideas me vendrían inmediatamente a la mente: libre, irrevocable y total. Es libre porque no admite la Ley que se efectúe dicha renuncia bajo cualquier imposición u obligatoriedad; es irrevocable por cuanto, una vez efectuada, no es posible revertir la situación y hacer como si nada se hubiera hecho; y es total porque la renuncia lo es del total de la herencia, no pudiendo renunciar a una parte y aceptar otra.

Cierto es que todas las reglas, por el mero hecho de serlo, admiten excepciones. Así, por ejemplo, es posible que una persona renuncie a la herencia y, sin embargo, acepte lo que en concepto de legado haya podido dejarle el testador. Pero que el lector no se confunda, y asuma como básicos los tres conceptos expuestos.

Por su vital importancia he dejado un cuarto elemento básico para el final: la renuncia ha de ser expresa. La aceptación de la herencia puede ser expresa, pero también tácita, esto es, mediante actos que demuestren la voluntad inequívoca de adquirir los bienes hereditarios. Pues bien, la renuncia no efectuada expresamente carece de valor. No basta con no querer recibir los bienes y mostrar una actitud en tal sentido, se hace necesario acudir al Notario, en la mayor parte de las veces, o al Juez, en las menos, a fin de manifestar la voluntad expresa de renunciar a la herencia.

Por último, antes de exponer un supuesto llevado por mí en mi despacho, me referiré a tres preguntas que pueden completar más aún la explicación dada hasta hora: ¿es posible renunciar a una herencia después de aceptar?, ¿es posible renunciar a una herencia en vida del causante? y ¿existe plazo para renunciar a una herencia?

El Tribunal Supremo ya se ha manifestado a lo largo del tiempo a la hora de decir que si se acepta la herencia, ya sea expresa o tácitamente, es imposible renunciar después dejando sin efecto cualquier acto que en tal sentido se haga. Por otra parte, no es posible renunciar a una herencia en vida del causante, el propio concepto de renuncia implica la muerte de la persona cuya herencia se pretende renunciar.

Respecto de la última pregunta y sin entrar en una casuística interminable diré, a modo de ejemplo, que una vez muerto el causante los interesados en la herencia pueden exigir al heredero que acepte o repudie siempre que hayan pasado 9 días desde el fallecimiento. El Juez puede extender dicho plazo a 30 días.

Caso práctico en dos procedimientos diferentes.

A mi despacho acudieron dos hermanos, Mauricio S. J. e Ismael S. J., una vez transcurridos aproximadamente tres meses desde el fallecimiento de su padre. Como ocurre en la mayor parte de los casos, el padre de mis clientes carecía de un patrimonio significativo y querían conocer cuál era el procedimiento para proceder a la renuncia de la herencia.

Renunciar a una herencia Murcia, requisitos

Su padre había contraído hacía 10 años segundas nupcias tras el fallecimiento de su primera mujer, madre de mis clientes. La relación de los hermanos con la esposa de su padre no era buena, pero no querían intervenir en modo alguno. Querían renunciar a todo lo que les pudiera corresponder de su padre y lo que existiera pasaría a su esposa.

El procedimiento era simple. Acudí con ellos al Notario más cercano con los documentos que les fueron exigidos a fin de proceder a realizar una escritura de renuncia de herencia, donde ellos manifestaban el rechazo a cualquier bien que pudiera ser heredado de su padre y, en virtud de ella, no recibían nada de lo que pudiera existir; pero al mismo tiempo tampoco se verían obligados a hacer frente a cualquier deuda que su padre pudiera tener y que ellos desconocieran. La única heredera, por tanto, era la esposa del padre de Mauricio S. J. e Ismael S. J.

Demanda contra los supuestos herederos.

Pasados tres meses desde la escritura de renuncia, Mauricio S. J. e Ismael S. J. volvieron a mi despacho preocupados por lo que acababa de ocurrir. La esposa de su padre les había demandado a ellos argumentando que habían aceptado tácitamente la herencia de su padre. El motivo era que una empresa, que no es necesario citar, mantenía una deuda con el difunto que ascendía a 32.521€ y una vez fallecido éste, ¿se imagina el lector contra quién se dirigía esa reclamación? Efectivamente, contra la única heredera del difunto, esto es, su esposa.

Mi obligación era informarme. La escritura de renuncia era correcta, pero si Mauricio S. J. e Ismael S. J. habían llevado a cabo actuaciones que demostraran la aceptación de la herencia de manera tácita tal escritura podría ser anulada, lo cual ya les expuse en su primera visita a mi despacho.

La esposa de su padre se había puesto en contacto con ellos y les había enviado una escritura realizada un mes después del fallecimiento de su padre en la que se constataba que ellos eran herederos de éste y, como tales, deudores solidarios de las deudas de su padre.

Cuento a mi favor no sólo con el conocimiento jurídico y la experiencia obtenida tras años de práctica, sino que cuento también con algo casi igual de importante: el conocimiento jurisprudencial. Ello me permite defender en juicio a mis clientes con los argumentos adecuados y la seguridad en las decisiones judiciales.

La escritura que preocupaba Mauricio S. J. e Ismael S. J. era un acta de notoriedad instada en su momento por la esposa del difunto. Como dicho documento no es vinculante, es decir, el acta de notoriedad simplemente declara unos hechos como notorios, en este caso que Mauricio S. J. e Ismael S. J. son herederos potenciales de su padre. Pero ello es evidente sin necesidad de escritura. Los herederos de un padre son sus hijos.

No existían hechos evidentes, aunque tácitos, que pudieran demostrar la firme voluntad por parte de Mauricio S. J. e Ismael S. J. de aceptar la herencia. No basta con ser declarados herederos, como es el caso, es necesario aceptar la herencia. Ello no se produjo y sí la renuncia correctamente realizada con mi intervención.

La respuesta de su Señoría no fue otra que entender que Mauricio S. J. e Ismael S. J. habían renunciado a la herencia de su padre legalmente, por lo que la única heredera del difunto era su esposa y por tanto ella era la única obligada al pago de la deuda, evitando así que Mauricio S. J. e Ismael S. J. vieran perjudicados sus patrimonios por una pérdida de 32.521€.

Estimado lector, qué decir de renunciar a una herencia en Murcia… ¿qué mejor que contar con el experto asesoramiento de un abogado experimentado?, ¿verdad?

Salvador Pino

Salvador Pino

Salvador Pino es licenciado en Derecho. Luego de ejercer como Ayudante Titulado en Ciencias Jurídicas y del Derecho, realizó Doctorado en Responsabilidad Civil y Seguros. También encontramos en su haber un Máster en Derecho Sucesorio y de Familia. Con un largo recorrido y experiencia en la práctica de la abogacía, actualmente ejerce como letrado destacado en expedientes relacionados con: controversias civiles y laborales, negociación empresarial, defensa de los derechos laborales, asesoramiento precontencioso, tramitación de ayudas públicas por daños graves, etc…
Salvador Pino

(Servimos también a poblaciones como: Molina del Segura, Águilas, Cartagena, Cieza, San Javier, etc.)

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