Diferencia entre divorcio y separación. ¿Existe alguna consecuencia práctica de importancia?

Diferencia entre divorcio y separación

 

Diferencia entre divorcio y separación-María MartínezDesde que en 1981 fue introducida la figura del divorcio en España, ha venido afianzándose una nueva categoría de profesionales conocidos como letrados de familia o abogados de divorcio, encargados de resolver los conflictos que se generan cuando se decide terminar con la convivencia o poner fin al vínculo matrimonial. Muy a menudo también suelen confundirse, de forma coloquial, las expresiones separarse y divorciarse que, aunque tienen efectos comunes, no son lo mismo. En esta reseña analizaré la diferencia entre divorcio y separación y lo ilustraré con un ejemplo práctico.

Régimen de la separación y el divorcio en el Código Civil.

Conforme ha ido avanzando el tiempo y normalizándose la institución del divorcio en la sociedad, el procedimiento de divorcio se ha ido simplificando y abreviando enormemente. Así, son por todos conocidas expresiones como “divorcio exprés“, que viene dada porque ya no hace falta alegar como antes causa alguna para que cese el vínculo o que exista un período de separación, sino simplemente que hayan transcurrido tres meses desde la celebración del matrimonio, si lo deciden los cónyuges de mutuo acuerdo o uno de ellos con el consentimiento del otro.

En lo que respecta a la diferencia entre ambas instituciones, la principal es que con la separación cesan la obligación y presunción de vida en común, pero se mantiene el vínculo legal y los aún cónyuges no pueden contraer matrimonio hasta la disolución o nulidad de su situación. Aparte de esto, las consecuencias serán prácticamente las mismas, cesando el régimen económico de gananciales, la consideración de heredero abintestato del contrayente y estableciéndose un convenio regulador para, por ejemplo, fijar la guardia y custodia de los hijos. 

Por consiguiente, la diferencia práctica entre ambas figuras es mínima, siendo sólo relevante a los efectos de que puedan volver a contraer matrimonio en cualquiera de las formas legales previstas. Por otro lado, también debe hacerse otra distinción entre separación legal y de hecho. Para la primera se seguirá el proceso de divorcio previsto en la Ley de Enjuiciamiento Civil, mientras que la segunda supone que los cónyuges dejan de vivir de facto como pareja, generalmente por voluntad de ambos, aunque pueden darse también casos de abandono familiar.

De la separación de hecho cabe decir que su principal diferencia efectiva con la conseguida tras una resolución judicial es que carece de publicidad en el Registro Civil y que, en teoría, el régimen económico matrimonial, la posibilidad de atribución de bienes a levantamiento de cargas familiares seguirá vigente. Por ello, es recomendable, y así lo permite el Código Civil poner fin al régimen de gananciales si se acredita que llevan separados más de un año.

Diferencia entre divorcio y separación

El proceso de divorcio y separación.

Puede hablarse de dos tipos de procedimiento judicial: la separación o divorcio de mutuo acuerdo y el contencioso. El primero se inicia con una demanda presentada conjuntamente por los dos cónyuges o por uno con el consentimiento del otro. En ella deberá incluirse el convenio regulador, donde quedarán fijadas las normas de guardia y custodia, alimentos de los hijos, atribución de la vivienda o pensión compensatoria.

Por lo tanto, el proceso ante el juez será una mera formalidad; lo importante serán las negociaciones que hayan llevado a cabo los abogados de las partes para llegar a un acuerdo. El juez, no obstante, actuará como un defensor del interés general y limitará la voluntad de las partes cuando dichos acuerdos no sean beneficiosos para los hijos o sean gravemente perjudiciales para uno de los cónyuges.

Si no se consiguiese la conciliación el divorcio sin mutuo acuerdo pasaría a ser contencioso. En este caso el procedimiento está más controlado por el juez; se iniciará con demanda de una de las partes, incluso con petición de medidas cautelares, cuyo contenido serán los del convenio regulador (hijos, alimentos, vivienda, etc…). Se tramitará por las reglas del juicio verbal, con la única especialidad de que la parte demandada podrá contestar a la demanda.

Las pruebas versarán generalmente sobre la capacidad económica de cada uno de los todavía cónyuges, así como también respecto a su idoneidad para quedarse con la guardia y custodia de los hijos y sobre cómo deben llevarse a cabo las visitas y convivencias. Una cuestión especialmente delicada se producirá si ha mediado violencia doméstica en la pareja, supuesto en el que la competencia pasará de los juzgados de familia a los de violencia de género.

Un caso práctico sobre la diferencia entre divorcio y separación

Un caso práctico sobre la diferencia entre divorcio y separación: el ejemplo de Juan Antonio C. G.

Pese a la sencillez aparente que presenta el proceso de divorcio y la mínima diferencia entre divorcio y separación, hay que valorar cada supuesto con un profesional de la abogacía para saber qué pasos legales hay que dar y cuánto cuesta una separación. En el caso Juan Antonio C. G., éste llevaba viviendo separado de su mujer durante un año, habiéndose ido ella a vivir con una nueva pareja. Disponían de un bien ganancial, consistente en un piso valorado en 220.000€, y una cuenta corriente con 75.000€ que se habían repartido de mutuo acuerdo.

Respecto de los hijos, también existía un acuerdo, aunque su cumplimiento era un tanto informal; Juan Antonio había meses que pasaba 300€, otros menos o nada, dependiendo de las circunstancias. Sin embargo, sobre ese extremo no había mayor preocupación, debido a que la pasada pareja de mi cliente no tenía necesidades económicas acuciantes.

Pero a Juan Antonio C. G. le preocupaba que las deudas de su actividad mercantil pudieran afectar a su pareja. En este caso, aunque podía llevarse a cabo parcialmente el cambio de régimen matrimonial, o una petición de disolución de régimen de gananciales o de vinculación del patrimonio ganancial a las deudas del cónyuge, era más conveniente pedir el divorcio por ambos con liquidación del único bien ganancial restante, quedándose mi cliente con la propiedad exclusiva del inmueble y compensando a su ex pareja con 110.000€.

María Martínez

María Martínez

María Martínez es ilustre abogada con licenciatura en Derecho. Tras su diplomatura decidió especializarse en casos de divorcio, también es una abogada experta en accidentes de tráfico, así como accidentes laborales y especialista en herencias. Hablamos de una jurista multidisciplinar con un alto grado de formación y experiencia en: delitos contra la persona, reclamaciones por indemnizaciones, acuerdos con compañías aseguradoras, accidentes de tráfico, ejecución de la declaración de herederos...
María Martínez

(Cuento también con clientes de: San Javier, Cartagena, Molina del Segura, Yecla, Cieza, etc…)

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